San Luis y la importancia de comprender su dinámica hídrica 

Los especialistas señalan que no se debe sobreexplotar el agua subterránea y que hay que prestar atención al régimen de precipitaciones. Además, es crucial tener en cuenta los factores geológicos antes de decidir el emplazamiento de una construcción. 


El agua es vital para la supervivencia humana, vegetal y animal, pero a la vez es un recurso  limitado y muchas veces no se cuida, se malgasta o no se considera el riesgo potencial que puede generar en ciertas circunstancias. Su aprovechamiento sustentable resulta esencial,  y la ciencia es una herramienta imprescindible para poder lograr este objetivo.  

“Pensamos que dominamos a la naturaleza, cuando es la naturaleza la que nos domina a nosotros”,  señaló Aldo Giaccardi,  director del Departamento de Geología, perteneciente a la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales. Todos los 31 de marzo se conmemora el Día Nacional del Agua, fecha instituida para resaltar la importancia de cuidar los recursos hídricos. 

“Las aguas subterráneas se están explotando bastante en algunos sectores de la provincia, como la Llanura Norte, el Valle del Conlara, y lógicamente que en estos casos hay que tener cuidado y no se puede extraer más agua de la que ingresa”, dijo Giaccardi.

En los espejos de agua, la dinámica hídrica es sensible al régimen de precipitaciones. “Hace uno o dos años, los diques de la provincia se encontraban en cotas mínimas, y en ese momento hubo restricción para el uso del agua. Ante la falta de lluvia, habrá falta de agua en los diques”, añadió.  

Giaccardí subrayó que para elaborar una proyección certera de las tendencias de precipitación resulta imprescindible realizar un análisis estadístico durante periodos extensos de tiempo. “Ahora, por ejemplo, está lloviendo día por medio, pero habrá que ver si en el año lloverá más o no. Lo que se debe determinar es si esto se va a mantener en el tiempo”, afirmó. 

Señaló que desde que se recopilan datos, en San Luis se han verificado tanto ciclos húmedos como secos. “Han habido años en los que en la ciudad llovieron 1200 milímetros en todo el año; eso es el doble de lo que generalmente se registra en San Luis, que son unos 680 milímetros”, comparó. Igualmente, subrayó que un fenómeno que sí han confirmado es una mayor intensidad en las precipitaciones. 

El especialista advirtió que muchas veces no se tienen en consideración los factores geológicos a la hora de decidir el emplazamiento de una construcción. 

“En algunos casos se construye sobre el ámbito de una planicie aluvial que tiene terrazas. Estos son vestigios que dicen que por acá alguna vez pasó un río. Si luego viene una crecida grande, habrá problemas”, afirmó.