Avanza el estudio para determinar el potencial geotérmico en la provincia

A través de los datos obtenidos en la investigación, se han hecho recomendaciones para la climatización de edificios públicos en Balde y San Jerónimo. El proyecto aportará una base científica sólida para que autoridades, emprendedores y ciudadanos realicen un uso sustentable del recurso. 

El estudio para determinar el potencial geotérmico en la provincia, una investigación en la que participan científicos y científicas de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), avanza a buen ritmo. Sigue el procesamiento de datos, se han realizado recomendaciones para el uso de las aguas termales y progresa la formulación de hipótesis del origen y el funcionamiento de los sistemas. La finalidad del proyecto es poder establecer un análisis preciso sobre cuáles son los principales reservorios de agua termal, y qué beneficios pueden aportar a través de un uso sustentable.

Augusto Morosini, doctor en Ciencias Geológicas, es el director del estudio, mientras que la doctora en Geofísica, Silvana Liz Spagnotto, participa en la codirección. Para la caracterización del potencial geotérmico en Balde, San Jerónimo y Quines el equipo emplea diversos métodos científicos. Actualmente, trabajan en la presentación del modelo geológico–hidrogeológico final.

Uno de los puntos principales del estudio reside en comprender la dinámica en la cuenca de Beazley, una depresión tectónica con manifestación de aguas subterráneas que surgen naturalmente a la superficie en Balde y San Jerónimo, con temperaturas en el rango de los 36 a los 43 grados centígrados. “Ya tenemos resultados preliminares y estamos estudiando la composición química del agua”, afirmó Morosini.

Además, destacó que analizan hipótesis sobre el origen de los sistemas termales. “Por un lado, sospechamos que las aguas se insumen en todo lo que es el frente de las Sierras de San Luis, pero también cuando hay precipitaciones en la Cerrillada de las Cabras, es decir, en todo lo que son las Serranías Occidentales. La estructura favorece la infiltración hacia la cuenca de Beazley”, afirmó. 

“Si bien no lo tenemos resuelto de manera definitiva, creemos que puede haber una recarga  activa que puede venir del oeste, desde la Cerrillada de las Cabras”, sumó Spagnotto. 

La mayoría de los pozos de agua subterránea operativos en esta zona son profundos: rondan los 600 metros en la zona de Balde y los 450 metros en la zona de San Jerónimo. “Todos son pozos artesianos; es decir, las aguas suben solas a la superficie. Se perfora el acuífero, y como este está confinado y la zona de recarga tiene una cota mayor a la cota de la boca de perforación, el agua tiene más presión que la presión atmosférica”, explicó Morosini.

Los resultados definitivos permitirán conocer de forma exhaustiva cómo es el sistema hidrotermal; es decir,la forma de los acuíferos, dimensiones y zonas de recarga. Los datos preliminares validan la viabilidad del aprovechamiento térmico en Balde y San Jerónimo, y ya se han elevado propuestas de climatización geotérmica para edificios públicos como escuelas, centros de salud, espacios municipales y emprendimientos privados.

Spagnotto indicó que el hecho de que hace muchos años se extraiga agua de Balde y San Jerónimo, con alta presión y alta temperatura, sugiere una recarga activa de los acuíferos. El estudio científico permitirá un manejo sustentable del recurso. “Por ahora el recurso se sigue extrayendo, pero la pregunta es hasta cuándo se puede extraer. Precisamente, lo que queremos conocer es el caudal que se puede bombear  sin afectar el sistema”, detalló.

El respaldo científico no solo apunta a garantizar la sostenibilidad en la explotación de las aguas termales, sino también a que las perforaciones cumplan con todas las condiciones para no afectar los acuíferos. “En el caso de Balde, que es un acuífero excelente y además potable, encontramos que uno de los pozos realizados, el más reciente, no fue hecho bien y podría haber contaminación con una napa superior. A unos 140 metros hay capas salinas, y si el pozo no está bien encamisado, eso origina problemas, como pérdida y salinización del recurso. Estamos viendo cómo sanear ese pozo”, afirmó Spagnotto.  

Los científicos ya presentaron recomendaciones al Gobierno, San Luis Agua y los Municipios sobre medidas urgentes de gestión y protección de los pozos termales existentes.

En Quines

Dentro del mismo proyecto, también fue presentado un informe al Municipio de Quines en relación a las aguas de la Quebrada del Zapallar. En esa zona se observó la emisión de vapor durante la temporada invernal, lo que motivó hacer mediciones directas in situ. “Estamos realizando un modelo hidrogeológico del sector, viendo cómo es la estructura del acuífero, la composición química del agua y analizando si tiene contenido en bacterias”, afirmó.

Las mediciones preliminares de temperatura realizadas en pozo registraron valores comprendidos entre 29,1°C (febrero 2026) y 30,8 °C (diciembre 2025), superiores a la temperatura media anual del aire en la región (~17 °C). Más allá de estos datos, Morosini señaló que deben continuar con los estudios para determinar si estas aguas pueden ser consideradas efectivamente termales. 

“Para ello necesitamos mediciones en un tiempo prolongado, aproximadamente un año. Se debe medir la temperatura del agua en las perforaciones y también en el aire para comparar si la media de la temperatura del agua supera por cinco o seis grados la temperatura media anual del aire”, aseveró.

El acuífero de Quines es más chico, superficial y de temperatura más baja en relación a los de Balde y San Jerónimo. “El caudal es bastante menor. El tipo de emprendimientos que se podría hacer en el Zapallar no sería el mismo que en Balde. “En Quines hay que pensar en una fuente de energía externa para aprovechar esa agua y circularla”, señaló Spagnotto, y advirtió que, por la ubicación superficial del acuífero, hay que tener cuidado de que no se contamine con desechos cloacales.

El «Estudio geológico-estructural para caracterizar el potencial geotérmico en la provincia de San Luis” fue seleccionado en 2023 en la convocatoria de Proyectos Federales de Innovación (PFI).