Entrevista al Dr. Alberto Chevalier: “El emprendedorismo es una filosofía y una forma de ver el mundo”

El próximo martes 24 de noviembre, el Dr. Alberto Chevalier disertará sobre “Vacunas en tiempos de posverdad”, una actividad virtual del Ciclo de Capacitaciones en Innovación Abierta, organizado por la Secretaría de Innovación y Desarrollo (SEINDE) de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales (FCFMyN), Universidad Nacional de San Luis (UNSL).

La charla se desarrollará por la plataforma Zoom de 19:00 a 20:30 horas. La inscripción se realiza en este enlace: formulario

El Dr. Chevalier es uno de los fundadores y dueños de GIHON LABORATORIOS QUÍMICOS SRL. Por lo que tiene funciones en el directorio donde se toman decisiones financieras, comerciales, inversiones, entre otras cuestiones. Asimismo, es el Director de I+D+i de la empresa y también está a cargo la gerencia de producción de todas las plantas de GIHON.

El profesional brindó una entrevista a prensa de la FCFMyN y nos comentó lo siguiente: “En I+D+i trabajo mucho en desarrollo de nuevos productos, nuevas tecnologías y nuevos sistemas de producción de productos innovadores. También dirijo el área de Aseguramiento de Calidad y formación de recursos humanos que vienen del ámbito científico y/o universitario. A mi pesar, paso más tiempo del que me gustaría frente a la computadora escribiendo y respondiendo correos electrónicos, sin embargo, frecuentemente me levanto y trabajo un rato en el laboratorio o recorro las plantas de producción”.

– ¿Cómo describe la evolución del Laboratorio Gihón en estos más de 20 años?

-Es una empresa de origen familiar, establecida en el Parque Industrial General Savio, de la ciudad de Mar del Plata, desde el año 1991. La empresa comenzó como un microemprendimiento familiar, dedicado a la elaboración de productos químicos especializados de química fina y de alto valor agregado y basados en el conocimiento, destinados a la industria farmacéutica. Con el transcurso del tiempo ha ido especializándose en la producción de agentes bacteriostáticos empleados en la elaboración de vacunas, una de las áreas más fuertemente controladas y reguladas dentro de dicha industria.

– ¿Qué nos puede contar acerca del producto principal de manufactura directa de sus laboratorios?

-Es el THIMEROSAL y cumple con todas las Farmacopeas internacionales y especificaciones exigidas para este compuesto. El Thimerosal (Thiomersal) es un antiséptico, bactericida y fungicida de amplio espectro, usado en gran variedad de productos medicinales-farmacéuticos de uso humano y veterinario debido a su alta eficacia a muy bajas concentraciones. Principalmente es utilizado como conservante / preservador en vacunas, como así también en diversas soluciones oftálmicas, antisépticas, etcétera.

Cabe destacar que GIHON LABORATORIOS QUÍMICOS SRL es el único productor a nivel mundial del THIMEROSAL USP/BP/EP, contando, además, con la aprobación de la FDA (Food and Drug Administration) para la Planta de Producción de dicha droga. Desde su creación, la empresa ha experimentado un crecimiento continuo, manifestado por la actualización constante de su línea de producción, la progresiva implementación de normas de calidad GMP/GLP, la instalación y equipamiento de un moderno Laboratorio de Investigación y Desarrollo y de Control de Calidad e Innovación, y más recientemente, de un laboratorio de síntesis a pedido para la producción de compuestos raros, de alto valor agregado y varias plantas piloto para desarrollo de nuevos emprendimientos.

– ¿Fue difícil lograr este prestigio y posición? ¿Pensaron que iba a llegar a tal punto de abastecer 160 laboratorios internacionales?

-Llegar a esta posición fue muy difícil y se logró con mucho esfuerzo, ya que el mercado internacional es muy exigente y el área farmacéutica se encuentra fuertemente regulada por lo que haber quedado como único proveedor en el mundo en el año 1995 hizo que repensáramos nuestra estrategia en el mundo. Para tal fin, generamos acuerdos con una empresa alemana para que distribuya nuestros productos en todo el mundo (a excepción de Sudamérica), mantuvimos la calidad de nuestro producto, reforzamos el cumplimiento de entregas, mantuvimos los precios estables e invertimos en ampliación de planta y en nuestro laboratorio de I+D+i. Nunca pensamos que nuestro producto estaría presente en más de 120 países alrededor del mundo y que estaríamos involucrados en diferentes campañas de inmunización por vacunación en los países más pobres del planeta.

-Sabiendo que GIHÓN es la principal productora mundial de conservante de vacunas, ¿qué puede contar del desarrollo del Thimerosal? ¿Para qué sirve ese conservante y por qué es tan importante?

-Es un compuesto que se utiliza para evitar el crecimiento de bacterias y hongos en vacunas que se suministran en viales multidosis. Asimismo, se utiliza en la producción de algunas vacunas, tanto para inactivar determinados microorganismos y toxinas como para contribuir a mantener la esterilidad de la cadena de producción. El thimerosal se viene utilizando desde los años treinta en la fabricación de vacunas y medicamentos. Los conservantes evitan el crecimiento de bacterias y hongos contaminantes que se pueden introducir durante el uso repetido de los viales multidosis. Estos viales se utilizan en muchos países porque necesitan menos espacio de almacenamiento en la cadena de frío y porque generan menos desechos, dos factores que tienen importantes repercusiones en los costos de los programas. Aunque los conservantes solo son necesarios en las presentaciones multidosis, los fabricantes suelen producir una sola formulación a granel, de modo que, si el producto tiene presentaciones multidosis y monodosis, estas últimas también contienen el mismo conservante. En muchos países es obligatoria la presencia de un conservante en las vacunas inactivadas envasadas en viales multidosis. Sin un conservante las vacunas en presentaciones multidosis podrían causar graves enfermedades y hasta la muerte de las personas.

– ¿Por qué ha sido fundamental el Laboratorio de I+D y el personal para que GIHÓN sea sinónimo de calidad e innovación en la industria química?

-La I+D es el trabajo creativo realizado con el objetivo de generar un nuevo conocimiento (científico o técnico) y su uso para crear nuevas aplicaciones, buscan la resolución de una incertidumbre científica y/o tecnológica; es decir, una solución creativa de un problema que no resulta evidente para alguien que está perfectamente al tanto del conjunto de conocimientos y técnicas habitualmente utilizadas en el sector. La I+D engloba a la investigación básica (generar un nuevo conocimiento principalmente abstracto o teórico dentro de un área científica o técnica, en sentido amplio, sin un objetivo o finalidad fijada de forma previa), la investigación aplicada (generar un nuevo conocimiento teniendo desde un principio la finalidad o destino al que se desea arribar) o el desarrollo experimental (trabajos sistemáticos que aprovechan los conocimientos existentes obtenidos de la investigación y/o la experiencia práctica, y están dirigidos a la producción de nuevos materiales, productos o dispositivos; a la puesta en marcha de nuevos procesos, sistemas y servicios, o a la mejora sustancial de los ya existentes). Las actividades de I+D puede distinguirse por resolver una incertidumbre científica y/o tecnológica, ser novedosa en comparación con el stock existente de conocimiento en la industria y/o actividad. Las actividades de I+D se realizan de forma sistemática; es decir con una cierta rutina o metodología mediante la que se planifica y se registran los procesos y los resultados. En general, en las actividades de I+D existe incertidumbre sobre los costos o el tiempo necesarios para alcanzar los resultados esperados. Se puede realizar en distintas unidades formales (departamentos, laboratorios, etc.) o bien puede ser llevada a cabo por parte de personal de otras áreas sin necesariamente conformar una unidad dedicada. También la I+D puede contratarse de forma externa. En muchos casos, las actividades de I + D se pueden agrupar para formar «proyectos de I + D», los que se organizan y gestionan en relación a objetivos y los resultados esperados. No deben considerarse aquellas actividades que no sean novedosas, ni tampoco las actividades rutinarias, que no signifiquen la resolución de una incertidumbre científica o tecnológica.  GIHON es una EBT (Empresa de Base Tecnológica) y una de las pocas en el país que pueden justificar más del 80% de su inversión en I+D con fondos propios. Nuestro laboratorio de I+D comenzó a gestarse incipientemente en el año 1995 y hoy es el corazón de la empresa ya que todos los productos que vende nuestra empresa han surgido del laboratorio de I+D. Además, más de un tercio de la gente que trabaja en GIHON tiene algún título de grado o posgrado o es docente universitario por lo que invertimos en conocimiento a partir de nuestros recursos humanos y la inversión continua en equipamiento e instrumental de última generación a nivel científico. Trabajar en I+D conduce inexorablemente a innovar y eso nos ha permitido ser cada vez más competitivos a nivel mundial y estar en el tope de calidad internacional. Somos auditados por todos nuestros clientes y recibimos entre 6 y 8 auditorías internacionales de las empresas que producen vacunas en todo el mundo. También hemos recibido tres auditorías de la FDA (Food and Drugs Administration – USA) y siempre hemos sido aprobados. Nuestro Sistema de Gestión de la Calidad es muy robusto y reconocido por nuestros clientes.

– ¿Cómo ve la innovación tecnológica a nivel país, a pesar de la crisis por la pandemia?

-Para responder esta pregunta hay que mirar hacia atrás. La evolución de la inversión en I+D en la Argentina en los últimos 25 años osciló entre 0.45% y 0.57% del PBI de los cuales y en promedio 0.15% corresponden a la inversión privada y 0.35% a la inversión pública, por lo que podemos ver que no es un problema relacionado a un gobierno en particular ya que la inversión total es muy pobre en los últimos 25 años. Si comparamos con otros países como Irlanda (4.20%), Israel (4.25%), Suecia (3.50%), USA (2.75%), Japón (3.20%), Brasil (1.31%), Venezuela (0.12%), etc., vemos que estamos bastante mal. Una sólida inversión en I+D en un país es la base fundamental para luego tener innovación con impacto, por lo tanto, no es de sorprender que cuando miramos cuáles son las economías más innovadoras del planeta coinciden con las que más han invertido en I+D y la mayoría se encuentran en el hemisferio norte, sin embargo, Argentina se posiciona en los últimos lugares entre los 50 países más innovadores (podríamos estar peor según la inversión en I+D). Es de esperar que si Argentina no aumenta sus inversiones en I+D y CyT tanto desde el sector público como del privado seguiremos con bajos niveles de innovación tecnológica de alto impacto. Lo que hemos visto en esta pandemia con varios desarrollos innovadores como kits de detección, plasma de convalecientes, suero hiperinmune de equinos, etc., no es otra cosa que el conocimiento científico acumulado de décadas y el alto nivel de nuestros científicos reconocidos en todo el mundo.

-Además de su formación y vasta experiencia, ¿qué cuestiones lo han convertido en un científico emprendedor?

-El emprendedorismo es una filosofía y una forma de ver el mundo. La filosofía emprendedora es una doctrina que propone un cambio en la forma de ser, de hacer, de pensar de las personas. Propone el uso de la razón, el desarrollo de la autoestima del individuo y el trabajo arduo para lograr los objetivos y metas personales. Para desarrollar esta filosofía hay que ‘romper paradigmas’, ser felices, hacer por pasión lo que más nos guste. Un emprendedor es una persona que asume con alegría los retos y los riesgos que le plantea la vida, logra sus objetivos y genera cambios positivos en su entorno. No obstante, ser emprendedor es una decisión propia. No se enseña, se adquiere de los ejemplos, modelos, actitudes, experiencia o está dentro de nosotros. Para algunos es un atributo innato que algunas personas tienen. Para otros, el espíritu emprendedor puede ser enseñado, aunque no puede ser enseñado como un método. Generalmente, el emprendedor está en un estado de algún tipo de necesidad, emocional, económica, que despierta la necesidad de emprender “a cualquier costo”. Simplemente un emprendedor se hace preguntas, genera ideas, plantea problemas, intenta materializarlos y concluye en un emprendimiento. ¿Y qué nos planteamos?, por ejemplo, ¿qué me gustaría hacer?, ¿cuál es mi meta?, ¿siento pasión por lo que hago?, ¿estoy dispuesto a fracasar y seguir intentándolo?, ¿qué es el éxito?, ¿estoy dispuesto a tomar riesgos? Todo esto moldea un “perfil emprendedor” que podría ser como un rompecabezas, algo así: soñadores, tecnológicos, visionarios, valientes, sociales, innovadores, ambiciosos, pensadores, líderes, independientes, creativos, pioneros. Tal vez no todos, pero muchos de estos atributos deberían estar presentes si tenemos un espíritu emprendedor. Las escuelas y la educación formal han buscado el método y por eso el espíritu ha sido siempre dejado de lado. Se habla de espíritu emprendedor porque en primer lugar no tiene reglas escritas, sino más bien sensibilidades, estados de ánimo, una cierta apropiación de la historia, un cierto estilo. Pero entonces, ¿cómo y dónde se forman los espíritus cuando las universidades lo que saben es enseñar reglas, métodos y paradigmas? En realidad, definir el espíritu emprendedor no es cuestión sencilla, ya que las personas tienen diversas características que de cualquier manera los hace exitosos; en la actualidad el espíritu emprendedor es sinónimo de innovación, cambio, fundación de una nueva empresa o la toma de riesgos. Para desarrollar el espíritu emprendedor hay que sensibilizarse y atacar prejuicios. Éstos últimos arraigados en nuestra concepción de lo educativo. Por ejemplo, el prejuicio ideal de la educación es aquél que consiste en producir conocimientos que se adquieren y después se aplican. Otro prejuicio es el hecho que creemos que el éxito es cuestión de suerte. Pero la suerte no es más que una oportunidad bien aprovechada que requiere que se presente la oportunidad, pero el individuo debe estar preparado para explotarla.

-Teniendo esta relevancia nacional e internacional con el laboratorio ¿Por qué nunca dejó de hacer docencia universitaria?

-Hace 38 años que soy docente universitario, desde ayudante alumno o ayudante de segunda hasta profesor de tres asignaturas. Los motivos son varios, el primero es que amo la docencia y enseñar química a quien se me cruce por el camino y que muchas generaciones de químicos me recuerden con cariño me hace muy bien. El segundo motivo es que la docencia me permite transmitir conocimientos de la vida real en donde la lucha es feroz y muy distinta a la del ámbito académico y el tercero, es que la docencia me obliga a seguir estudiando, actualizándome y activo. Además, todos los años doy muchas charlas y disertaciones porque tengo el privilegio de que muchas universidades, institutos, congresos, dependencias públicas, entre otros, me inviten para contar cómo se puede emprender, investigar, desarrollar, publicar trabajos en revistas científicas internacionales, vincularme con el sector científico y exportar productos a decenas de países alrededor del mundo desde una empresa de base tecnológica.

– ¿Cuáles son sus proyectos futuros en función de las necesidades de la sociedad?

-Puedo mencionar el Plan de Inmunización Global, “Thimerosal Supply Security”. GIHON participa junto con la BMGF (Bill&Melisa Gates Fundations), la OMS (Organización Mundial de la Salud), la FDA (Food & Drug Administration), UNICEF, UN (Naciones Unidas), ONG´s  como PATH (Program from Appropriate Technology in Health), GAVI (The Global Alliance for Vaccines & Immunization), DCVMN (Developing Countries Vaccine Manufacturers Network), en un plan de inmunización global por los próximos 20 años para el control de vacunación de poblaciones en riesgo de África, Asia y América Central. Esto implica que nuestra empresa asegura el establecimiento de un stock de seguridad de Thimerosal que estará distribuido en lugares estratégicamente seleccionados alrededor del mundo con el objeto de asegurar la producción de vacunas ante el más mínimo problema como epidemias o pandemias. Es por esto que en el marco de la pandemia producida por el COVID-19 algunas de las vacunas que se produzcan para evitar esta enfermedad serán elaboradas con el Thimerosal que nuestra empresa produce ya que somos los únicos productores a nivel mundial calificados y aprobados por todos los laboratorios fabricantes de vacunas en todo el mundo. Los lugares para el stock han sido ya seleccionados, uno es en Alemania que cubre Europa y Asia, otra parte está aquí en Argentina, en Mar del Plata más precisamente y posiblemente otro stock de seguridad se consolide en la India. Nuestro rol en este proyecto es el de aportar el suministro estable de Thimerosal para cualquier fabricante de vacunas en los países cubiertos por la Global Alliance for Vaccines and Immunisation (GAVI). GAVI fue creada en el 2000 gracias a la iniciativa de la BMGF, Bill & Melinda Gates Foundation. Es un acuerdo único público-privado internacional que tiene como objetivo mejorar la cobertura en inmunización infantil en los países pobres brindándoles el acceso a vacunas. Desarrollo de una plataforma nanotecnológica para la vehiculización de variados principios activos para liberación controlada. Nanotecnología aplicada a sanidad humana y animal. Microencapsulación de distintos principios activos para la industria alimenticia y el agro. Síntesis de biopolímeros. Producción a escala industrial de Quitosano a partir del descarte pesquero de langostinos. Puesta en marcha de la primera planta en Argentina de concentrados moleculares de ácidos grasos poliinsaturados ricos en omega 3 (DHA+EPA). Otros. Todos son desarrollos de GIHON.

Entrevista: Lic. Francisco Vidal Sierra

Fotos: Gentileza Dr. Alberto Chevalier